Un tema que siempre ha sido
debatido a nivel mundial es la pena de muerte, controversial y ligado a disciplinas
tales como la criminología, la política, la filosofía, sociología; genera
distintas opiniones entre personas que se encuentran a favor y en contra
respectivamente. Definitivamente, privar de la vida a un ser humano, es la
sanción más drástica, rígida e imposible
de reparar posteriormente, logrando causar desde aprobación hasta repulsión en determinados
sectores de la sociedad. En la actualidad el tema es fuertemente criticado, sin
embargo en algunos casos, podría considerarse como un método efectivo a la hora
de vencer el crimen y proteger a la humanidad. A continuación los argumentos
que respaldan este hecho.
En primer lugar, el tema es extremadamente delicado ya que se habla de una vida, por ende, se sobreentiende que este tipo de sentencia iría
dirigida a individuos que hayan cometido delitos graves, como los terribles
casos de crueles asesinatos y violaciones que se ven hoy en día. Cabe agregar
que en nuestro país este método es aplicable solo para casos de traición a la
patria actualmente.
Por otro lado, también se encuentran los reos que no muestran mejora. Si se
elimina al individuo que cometió un delito grave se evitarán futuros problemas
con él. Por más duro y crudo que pueda llegar a sonar es cierto, se podrá
descartar todo tipo de riesgos respecto a esa persona, pues existen
delincuentes que no se sienten arrepentidos de sus actos y que, en pocas
palabras, no tienen solución. Al salir en libertad tras su rehabilitación, ya
sea psicológica o cumpliendo su condena en prisión, deciden erróneamente volver
a delinquir y cometen delitos similares o inclusive peores que el anterior,
siendo así un peligro inminente para la sociedad.
Debería considerarse también porque la muerte del criminal resulta altamente
económica en comparación con los gastos que se necesitarían para mantenerlo en
la cárcel; nuevamente, por más malo que pueda interpretarse esto, es totalmente
verdadero. El Estado de nuestro país gasta aproximadamente quince soles diarios
por reo y teniendo en cuenta que la población penitenciaria aumentó un 32% en
los últimos dos años, es un gasto que va en aumento y podría ser evitado. Dicho
esto se entiende que el número de reos podría crecer todavía más, lo cual
empeoraría otro problema, y es que existe sobrepoblación en todas las cárceles
del país, habiendo cada vez menos presos con acceso a beneficios penitenciaros,
razón por la cual tienen que cumplir su condena completa, es decir, menos
espacio para nuevos reos.
Por último, el simple hecho de lograr tener una sólida justicia. De miles
de casos que vemos en las noticias, hay varios que quedan sin resolver o para
indignación de los seres queridos de las víctimas, quedan impunes, dejando en
libertad a los criminales. No es conveniente dejar suelto por nuestro país a un
individuo el cual sabemos podría dañar a alguien más. De todas maneras, cada
persona tiene el derecho a estar a salvo de cualquier agresión que pueda
atentar contra su integridad y su vida, y esa labor lo tienen las autoridades.
La aplicación de la también llamada pena capital, podría resultar disuasiva,
provocando tal vez cierto temor entre los posibles potenciales criminales,
reduciendo así el número de crímenes en nuestro país.
En resumen, la pena de muerte puede ser la solución a
tantos problemas e irregularidades que existen en nuestro ámbito judicial,
siempre teniendo en cuenta que vendría de la mano con una investigación
exhaustiva respecto a la persona que se considere condenar y siempre realizarlo
con el objetivo de vencer la criminalidad de nuestro país, brindándole mejor
calidad de vida a nuestra sociedad.

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